PARÍS.- Los adversarios del presidente francés, Nicolas Sarkozy, lo acusaron de utilizar las detenciones de islamistas radicales para su campaña de reelección, en un momento en que su principal rival, el socialista François Hollande, busca dar un nuevo empuje a su campaña. Una nueva oleada de detenciones en los círculos islamistas estaba en curso ayer, la segunda desde los asesinatos de militares y de niños judíos perpetrados entre el 11 y el 19 de marzo en la región de Toulouse (suroeste) por un joven yihadista, Mohamed Merah.

Sarkozy, quien comparó el traumatismo causado en Francia por estos siete asesinatos con el del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, proclamó la tolerancia cero respecto a los islamistas radicales susceptibles de perpetrar actor violentos. Las nuevas detenciones se dirigen a "individuos aislados, la mayoría con un perfil similar al de Merah", pero no a miembros de una red, indicó una fuente policial. Se desarrollaron en Roubaix (norte) y en Marsella (sur). En paralelo, trece islamistas detenidos el viernes pasado fueron inculpados por asociación ilícita con fines terroristas. Nueve ingresaron en la cárcel.

Entre ellos se encuentra el líder de un grupúsculo disuelto Forzane Alizza ("Los Caballeros del Orgullo"), Mohammed Achamlane, en cuya casa se incautaron armas. El grupo es sospechoso de haber considerado el secuestro de un juez judío de Lyon. Esas detenciones fueron ampliamente mediatizadas. El gobierno ordenó la mayor publicidad de las expulsiones de imanes radicales o el rechazo de acoger en el territorio francés a predicadores musulmanes, como el muy controvertido Youssef Al Qaradaoui.

Las sospechas de utilización política se hicieron públicas entre los adversarios de Sarkozy, cuando faltan 18 días para la primera vuelta de las presidenciales, previstas el 22 de abril y el 6 de mayo.

"Las intervenciones policiales, bajo el control de la justicia, no deberían hacerse de forma publicitaria, escenificada", atacó el candidato centrista, François Bayron. "La seguridad y la escenificación son dos cosas diferentes", añadió. Hollande, que los sondeos siguen dando como ganador en segunda vuelta, estimó que el Estado "debería o habría podido, quizás, hacer más, y más pronto", aunque no quiso acusar a Sarkozy de recuperación política en plena campaña electoral. "Yo estoy por la firmeza, no por el espectáculo, y siempre me choca ver que las televisiones están allí", afirmó la jefa del partido socialista, Martine Aubry.

La lucha contra los islamistas violentos seguía sin embargo copando el espacio mediático en plena campaña electoral. (AFP)